El Viso resiste en su pujanza pese a la necesidad de renovación

 Este polígono combina las nuevas naves comerciales con las viejas de sus angostas calles

 

La construcción del Polígono Industrial El Viso comenzó en 1967, en una época de gran oferta de suelo urbanizado industrial para Málaga y la provincia. El polígono El Viso constituyó su urbanización en cuatro fases en los siguientes años, 1967, 1970, 1971 y 1975. La promoción de este polígono fue llevada a cabo por un ente particular.
La extensión del polígono es de aproximadamente unos 800.000 m2, siendo su ocupación prácticamente completa pues únicamente quedan sin construir alrededor de 5.000 m2. En relación con el número total de empresas instaladas, la cifra se eleva aproximadamente a 800 empresas las cuales se distribuyen por todo el territorio del polígono no existiendo ningún área sin cubrir.
Respecto al tamaño de las naves construidas en el polígono El Viso, hemos obtenido que el mayor porcentaje de ellas, un 39,3%, es de las naves que ocupan entre 200 y 400 m2, seguidas de las que abarcan una superficie oscilante entre los 400 y 600 m2, con un 25,2%.
Analizando el tipo de actividad que realizan las empresas instaladas en el polígono, se puede admitir que en su gran mayoría, el 47,1% se dedican al comercio, tanto mayorista como minorista. Dentro de este tipo destacan, entre el comercio mayorista, las empresas dedicadas a la alimentación y al textil; dentro del minorista, la venta y exposición de muebles y de vehículos (aprovechando la gran capacidad de las naves para su exposición). La siguiente actividad más acuciada es la industrial con un 29,6%; en este caso lo más destacable son las empresas dedicadas a la elaboración de muebles y de artículos de forja. En cuanto a los talleres, hay que decir que esta actividad ocupa un 16,5%. Por último, el sector servicios, que únicamente ocupa un 6,8%.
Siguiendo con el análisis de la actividad del polígono industrial El Viso hay que apuntar que, respecto a las áreas de mayor dinamicidad, actualmente la zona con mayor vitalidad y movimiento de empresas se encuentra en las avenidas principales, Los Vega, Washington, José Ortega y Gasset y Autovía Málaga-P.T.A., puesto que son las que muestran fachada directa a las principales vías de comunicación. Las calles secundarias o interiores del polígono se caracterizan por vivir un periodo de estancamiento, es decir, se ocupan la totalidad de las naves pero la actividad de esta, a simple vista no es muy intensa, con naves cerradas a cal y canto aunque se adivina actividad en su interior.
En cuanto a los servicios de seguridad, el polígono cuenta con la vigilancia de los servicios de la Policía Local de Málaga, específicamente de la del distrito 7 (Carretera de Cádiz) aunque estos son insuficientes por lo que la Comunidad de Propietarios y los usuarios de las naves del polígono a título particular adquieren servicios de empresas privadas dedicadas a tal fin así como contratan alarmas y dispositivos de seguridad acorde con sus necesidades.

Otro servicio analizado ha sido el de la limpieza el cual corre a cargo de los servicios públicos de limpieza del ayuntamiento (LIMASA). Este servicio es bastante escaso puesto que los efectivos del ayuntamiento se limitan únicamente a la recogida y vaciado de contenedores. Por este motivo la comunidad de propietario de naves de El Viso contrata regularmente un servicio con la finalidad de que sirvan de apoyo a fin de intentar mejorar el aspecto y la salud del polígono.
En cuanto al régimen de tenencia de las naves, se afirma que en su gran mayoría son de alquiler; sin embargo, demanda subió a favor de la compra sobre todo en fechas cercanas al cambio de moneda, volviendo al alquiler como forma masiva tras este acontecimiento. En relación con la demanda hay que indicar que esta se produce en todas las zonas del polígono siendo más acuciada en las avenidas principales sobre todo por empresas dedicadas al almacenaje, exposición y ventas de mercancías. Se puede decir que la demanda es homogénea en general siendo la zona menos activa la cercana al acueducto, zona final del polígono (calles Perete y Tabor).
Respecto a la tipología morfológica del polígono, se describirán dos aspectos, los viales, y las construcciones. En cuanto a los viales indicar que en cuanto a calles principales, el polígono cuenta con dos vías, la avenida Washington y la avenida Los Vega.
En lo relativo a las calles secundarias e interiores del polígono hay que apuntar que éstas poseen en general características similares, contando con una amplitud que oscilan entre los diez y los doce metros. Estas calles cuentan con acerado mínimo y son de una única dirección.
Continuando con las naves hay que diferenciar dos aspectos de estos edificios, los comunes o globales y los particulares.
Dentro de las características globales se incluyen a todas las naves del polígono; cuentan con una morfología funcional dispuestas de manera adosada tanto lateralmente como por su parte final o trasera; también hay que incluir sus formas alargadas, lo cual obliga a la apertura de una única puerta de entrada. Todas estas naves son de construcción en rasante con una sola planta.
En cuanto a las características particulares, hay que destacar el tipo de fachada entre los que se encuentran, por un lado, las dedicadas al almacenaje y reparación de automóviles las cuales se caracterizan por contar con una sola entrada a modo de gran portón y con fachadas simples y pequeños ventanales. La mayoría de estas naves se encuentran ubicadas en las calles interiores. En cuanto a las dimensiones, las naves situadas en estas calles suelen tener una media de unos 300 a 500 m2. Por otro lado se observan otras naves que muestran grandes expositores acristalados. Estas naves están situadas en las avenidas principales y su tamaño está entre los 600 a 1.000 m2.
Acerca de la superficie vacante dentro del polígono hay que indicar que prácticamente está ocupado desde hace años. Técnicamente se puede considerar una ocupación total, una de las últimas incorporaciones al polígono ha sido una estación de ITV.
En relación con el estado de las infraestructuras, el pavimento de las vías de circulación, fue restaurado íntegramente, en 1997, en las calles secundarias del polígono, actuación llevada a cabo por la Comunidad de Propietarios. Dicho pavimento en la actualidad se encuentra en un estado aceptable de conservación. En cuanto a las avenidas principales, Washington y Los Vega, pavimento y mantenimiento de dichos viales lo realiza el Ayuntamiento, debido a su masivo tránsito diario.
En lo relativo al saneamiento y al abastecimiento agua del polígono, éste se lleva a cabo por los servicios del ayuntamiento mediante la empresa pública EMASA con una prestación regular del mismo. La iluminación de los viales ha sido instalada también por el Ayuntamiento. Sin embargo, el mantenimiento necesario de los focos y farolas lo realizan los servicios contratados por la Comunidad de Propietarios.
Acerca de las zonas verdes existentes en el polígono, hay que señalar que estas son escasas relegándose únicamente a los árboles plantados en las avenidas principales y en la entrada al polígono por avenida Los Vega.
A El Viso se puede llegar a través de dos entradas, Autovía Málaga-P.T.A. por el norte y la avenida José Ortega y Gasset por el sur. Estas vías se saturan diariamente en las horas punta por los vehículos de los empleados del polígono y por los de los usuarios y trabajadores que se desplazan a través de éstas hacia el campus universitario y al Parque Tecnológico de Andalucía. La llegada al polígono en transporte público se puede realizar mediante la línea 25 de los autobuses de la EMTSAM o por la línea Málaga-Campanillas.


En cuanto a la ocupación de los viales por los vehículos tanto particulares como de mercancías hay que indicar que el gran volumen de llegada de vehículos particulares al polígono ha desembocado en el hecho de que existan grandes problemas de aparcamiento no contando el polígono con áreas dedicadas exclusivamente para tal fin. Asimismo, las prácticas de carga y descarga de mercancías por los grandes camiones y otros vehículos pesados provocan grandes atascos dentro del polígono llegando a obstruir calles enteras durante periodos de tiempo relativamente amplios.
Por último, y referente al aspecto sensitivo del polígono El Viso hay que señalar que éste se encuentra en un momento de total ocupación empresarial por lo que la vitalidad es latente en toda su área. Por otro lado su antigüedad y tipología urbanística hace que se encuentre desfasado (hay que recordar que su construcción data de 1967), si bien en estos momentos las infraestructuras del polígono y sus naves se hallan en un aceptable estado de conservación. No hay que olvidar que tanto el ayuntamiento como la Comunidad de Propietarios del polígono El Viso están trabajando para intentar mantenerlo en un estado digno cuidando sus infraestructuras y llevando a cabo un mantenimiento continuo de éstas.
Entre otras mejoras, se espera la implantación de las esperadas cámaras de vigilancia, las obras que palíen en parte los puntos negros que se forman en la zona baja respecto a inundaciones y el plan de optimización de redes de saneamiento y drenaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.