
Categoría: EDITORIAL
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Es hora de apostar por la industria
El mes de agosto suele ser uno de los peores del año en lo que adatos de empleo se refiere. En 2017, esa premisa, por desgracia se ha vueltoa cumplir. Es el peor mes de agosto de la última década. Hay casi 3.000personas más en desempleo que el mes anterior en nuestra provincia y, denuevo, la pobre variedad de nuestro tejido productivo, volcado en los ser-vicios y el turismo, tiene mucho que ver en esta ruleta rusa de cifras y por-centajes.Se va acabando el verano y, una vez más, es buen momento para reflexionarsobre eso mismo: sobre nuestra excesiva dependencia del sol, de la playay de los espetos.Una y otra vez comprobamos que el presente yel futuro están en la industria. En los polígonos.En la innovación y las nuevas tecnologías. En los dos últimos años, laindustria malagueña ha creado unos 10.000 puestos de trabajo degarantías, estables y seguros.Pero, pese a que el empleo industrial creció un 40% en nuestraprovincia, sigue siendo insuficiente. Representa menos de un 10%del total de los empleos. Ya es hora de apostar por la industria. -

Desbrozando, que es gerundio…
Eso mismo deben pensar muchos empresarios y trabajadores que cada día acuden a su puesto de trabajo con el alma en vilo. Alrededor de sus naves crecen, como por generación espontánea, jérguenes, matojos y cañas sin que a nadie parezca importarle. Estos elementos naturales, y en ocasiones, resultones a la vista, junto con las altas temperaturas veraniegas son el binomio perfecto para que haya un incendio. Llegado ese caso, ¿estamos preparados en los polígonos para afrontar un caso así?
De poco sirven los planes de protección de incendios que los empresarios se esmeran en cumplir en el interior de sus naves, si no cuidamos el entorno.
El célebre arroyo Las Cañas -por algo le viene el nombre-, por ejemplo, es un verdadero nido para esta clase de situaciones de riesgo. Hay zonas, a la altura de El Viso, que son una verdadera jungla de maleza que se comen las naves aledañas. En caso de incendio es el polvorín perfecto y en el de inundación, el peor aliado para que el agua corra hacia el mar.
A quien corresponda, por favor, un poco de desbroce, hombre… -
Investigación y desarrollo, también en la industria
En el último número de Poligononet recordábamos en nuestra sección ‘Por recordar que no quede’ cómo en el año 1993 el primitivo Consorcio de Polígonos Industriales de Málaga firmaba un rompedor acuerdo con la Universidad de Málaga para promover la colaboración entre los industriales y la principal entidad formativa de nuestra ciudad. Eran tiempos en los que aquello de la Investigación y el Desarrollo (I+D) sonaba a chino.
Por suerte, esta nomenclatura nos va sonando cada día más. El Parque Tecnológico de Andalucía (PTA) es el máximo exponente de la apuesta pública por el sector de la innovación y el desarrollo tecnológico. La presencia más que consolidada de la multinacional japonesa Fujitsu en el polígono Guadalhorce, es otro aspecto más que confirma esta tesis. Mayoral trabaja ya en el que será su centro logístico internacional y que a buen seguro traerá consigo lo último en tecnología.
Numerosos proyectos ilusionantes y prósperos encontraron su primera sede en el PTA, aunque otros muchos también sucumbieron a la dura realidad de la competencia y la competitividad empresarial de un mundo en el que cada vez es más difícil ser exclusivo y encontrar un lugar entre las necesidades del común de los mortales.
Pese a los avances, pese a los convenios y pese a las tímidas inversiones públicas en materia de I+D, da la sensación de que todo es insuficiente, o no le sacamos partido o por el contrario no sabemos vender que Málaga es pionera.
Reclamemos la excelencia. Situémonos en la vanguardia tecnológica e invirtamos en I+D para que nuestros polígonos entren definitivamente en el siglo XXI. -

Con muchos novios, pero sin componer
Al contrario del famoso dicho, a Málaga le ocurre la terrible circunstancia de tener cientos de apuestos pretendientes -en forma de empresas-, pero escasa posibilidad de que exista una relación próspera y larga. En otras palabras: no hay sitio para que las grandes empresas se establezcan, creen empleo y nutra a nuestra provincia de riqueza, prosperidad y bienestar.
Es un hecho que vienen pregonando los distintos colectivos empresariales, desde hace años y de que ahora empiezan a hacerse eco algunos medios de comunicación, también como no podía ser menos, Poligononet.
Diario Sur daba buena cuenta de ello en su publicación del pasado 27 de febrero. No hay sitio y, para colmo, los precios de las naves que hay están literalmente disparados.
De nuevo, el mapa de la inundabilidad trazado por la Junta de Andalucía no ayuda en nada a este asunto. Los técnicos tendrán razón, pero, una vez están ahí, las administraciones, junto con los empresarios, deben poner todo su empeño en llevar a cabo las medidas correctoras propuestas una y otra vez por esos mismos técnicos para dar seguridad real y jurídica a los polígonos que se sitúan en el entorno del río Guadalhorce.
Sea por la atrofiada visión de planeamiento y desarrollo económico que han tenido durante lustros nuestros representantes o por las zancadillas técnicas que nos llegan desde Sevilla, Málaga no puede seguir con el freno de mano echado en materia. No, por los miles de puesto de trabajo que ya se podrían haber creado. No, por la riqueza que podría haberse quedado en nuestra tierra y que se ha ido a otra parte.
Manos a la obra. -

Y después de la tormenta, el silencio de la administración
Han pasado ya tres meses desde que el cielo de Málaga se cerró y cayó todo el agua que no había llovido en el año 2016. Ristras de políticos de todos los partidos se paseaban por las zonas afectadas para hacerse la foto, hacer una solemne declaración de intenciones y competir para ver quién era el que anunciaba la ayuda económica más cuantiosa.
Pero lo cierto es que, tres meses después de aquel 4 de diciembre poco o nada se ha avanzado en lo que verdaderamente importa: en ejecutar unas correctas y pertinentes medidas preventivas a fin de evitar que muchos de nuestros polígonos, principalmente los que están más cercanos al río Guadalhorce, se afectados con cualquier aguacero puntual que pueda caer sobre ellos.
Mucho se habló de lo que el presidente de la Federación de Polígonos de Andalucía (FEPOAN), Julio Gutiérrez, acertó en calificar como la punta del iceberg de este problema histórico: el recrecimiento del puente de la antigua Nacional 340 sobre el río Guadalhorce; pero poco de lo verdaderamente importante, el proyecto de encauzamiento, que lleva cerca de dos décadas paralizado a la mitad de su ejecución.
Lo preocupante es que los empresarios cuyas sedes se instalan en los polígonos tampoco parecen tener integrada esta idea esencial para la supervivencia y buena marcha de todos los negocios.
Es por ello que Poligononet seguirá incidiendo en este asunto como la máxima prioridad para nuestros polígonos. Seguiremos insistiendo para que las administraciones rompan de una vez su silencio y los empresarios no olviden que terminar el encauzamiento es la clave. -

No queremos que la industria se olvide
Poligononet se presenta con este número a toda la sociedad malagueña, especialmente a aquella que forma parte del tejido industrial de la ciudad. Con esta publicación, que tiene carácter quincenal, pretendemos hacernos eco de los acontecimientos más relevantes, demandas de empresarios y trabajadores, así como de las personalidades que despuntan en los sectores productivos.
Nacemos con la intención de ser el altavoz de un sector vivo conformado por más de 3.500 empresarios de actividades tan variadas como la alimentación, la distribución, la construcción o la fabricación de productos farmacéuticos y tecnológicos.
Las cifras no engañan, una empresa industrial bien gestionada se mantiene en el tiempo y sólo hay que recordar la antigüedad que tienen cuatro sociedades conocidas más allá de las fronteras andaluzas incluso nacionales: Financiera y minera (Cementera de La Araña), nacida en 1915, Mayoral, en marcha desde 1941; Mahou- San Miguel, que abrió sus puertas en 1966, y Fujitsu Ten, en 1977. Bajo el paraguas de estos nombres hay creados en la actualidad 1.530 empleos. Más de millar y medio de familias que dedican su día a día a que la industria se mantenga y consolide. En la actualidad, el cinco por ciento de la población activa de Málaga depende directamente de la industria. Nacemos para que este pilar de creación de empleo no caiga en el olvido. Poligononet persigue que sus protagonistas tengan un lugar físico en el que plasmar sus inquietudes, promocionar sus logros y denunciar sus carencias. Aspiramos a ser el altavoz del tejido industrial malagueño, también de aquellos que día a día lo hacen posible: los trabajadores.
Desde aquí, invitamos a todos nuestros lectores a ser partícipes de este nuevo medio de comunicación. Si tienes algo que ver con el tejido empresarial malagueño tienes algo que ver con Poligononet.